Tratamiento Fotocromático

Los cristales fotocromáticos tienen la capacidad de adaptarse a la luz de cada situación, son sensibles a los rayos ultravioleta, por lo tanto, se oscurecen o se aclaran según la incidencia que reciban de dichos rayos. De este modo, si estás en un espacio cerrado o con luz artificial, tus gafas tendrán los cristales “blancos”, si sales a la calle se oscurecerán y no necesitarás cambiar tus gafas por unas de sol.

Este tipo de lentes están indicadas para personas que utilicen gafas habitualmente, para no tener que estar cambiando continuamente de gafas; deportistas que practiquen ciclismo, running,… ya que se adaptan a las condiciones externas rápidamente (días más nublados, pasar por un túnel, etc); personas que necesiten gafas y trabajen en el exterior; personas mayores, ya que su capacidad de adaptación a los cambios bruscos de luminosidad es más lenta y, por último, personas que presenten patologías como degeneración macular o cataratas.

No están aconsejadas para conducir, ya que los cristales de los coches filtran los rayos ultravioletas y por lo tanto las lentes no reaccionan y no se oscurecen. Tampoco son apropiadas para situaciones de una luminosidad extrema, como en la nieve, porque estas lentes no llegan a la protección 4, nivel necesario para este tipo de circunstancias.

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